sábado, 21 de junio de 2008

YA QUEDA MENOS




La temporada de exámenes al fin acabó. Ahora solo queda esperar por las notas...
Nada más salir del examen de Construcción, mi último examen de este cuatrimestre para mí y muchos de mis compañeros, con una gran sonrisa, me dirigí hacia el hall de la escuela. Nada más llegar a la puerta principal me detuve un poco para pensar... ¿Y ahora?. Evidentemente la temporada de exámenes fue todo un "retiro espiritual". Durante un mes, aproximadamente, todos nos sumimos en un aislamiento social (tanto en el mundo real como en el internauta) para, con mucho esfuerzo, trabajar inumerables horas al día y dormir una miseria.

¿Y todo esto para qué? Pues señores míos, para sacar un mísero aprobado. Trabajamos 16 horas al día, dormimos 6, una hora para almorzar y una hora para cenar. Estudiamos toda clase de teoría relacionada con los materiales de obra, resolvemos volúmenes integrando o bien nos matamos a hacer un sin fin de planos en unos formatos bestiales que solo con pintarlos con lápices de colores ya tardas al menos 2 horas en pintar uno. Todo depende de las asignaturas de las que te examines. Ni que mencionar tengo las maquetas fabricadas con intuición divina...

Pero todo eso ya pasó y ahora es cuando llega el período pre-liberación. El cuerpo aun responde de manera extraña pues su biorritmo sigue un tanto alterado en lo que denominamos "horario vampiresco": dormir básicamente de 5 de la mañana a 3 de la tarde. Y no solo eso, sino que la mente aun sigue acelerada y activa. Durante este período de encierro no hemos hecho más que estudiar, sin dedicar tiempo a hobbies o a otras cosas más importantes como comer bien. Es por eso que disponer tan repentinamente de tiempo libre nos deja un poco descolocados tanto de mente como de cuerpo.

Ya queda menos; solo queda saber las notas y en caso de no ser satisfactorias, intentar al menos reclamar... Mas pasando todo este mal trago y habiendo sobrevivido a tal enclaustramiento, volvemos de nuevo a la vida, renacemos. Volvemos a aparecer conectados en el msn y volvemos a ver la luz del sol. Salimos de nuestras madrigueras estudiantiles a pasear ¡pasear! una de las cosas que no podemos hacer con regularidad y mucho menos en temporada de exámenes. Pasear es algo casi olvidado y además la piel ya se ha adaptado a la nueva vida de madriguera adoptando un color blanco pálido.

Finalmente, una vez pasado este período de pre-liberación, obtendremos la mejor recompensa: llegar a casa y disfrutar de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestra cama y de la comida de casa, en especial los potajes de nuestras abuelas.


1 comentario:

Vanessa dijo...

No se tu, pero yo ahora, despues de los examenes, me siento como descolocada y hasta no se muy bien que hacer. Tanto tiempo libre tengo, que hasta me aburro y todo... T_T